Signos y síntomas de nuestras enfermedades

Cuando se produce la trombosis, los síntomas pueden ser muy diversos:

 

  • Ningún síntoma o síntomas muy específicos;

  • O bien síntomas muy evidentes:

    • Fatiga intensa,

    • Dolor, o fiebre.

    • Hinchazón abdominal por líquido (ascitis ),

    • Ictericia.

Todos los estadios intermedios son posibles.

Los síntomas iniciales pueden disminuir, desaparecer o empeorar espontáneamente.

 

Más tarde, la sintomatología refleja la dificultad para el paso de la sangre por las venas del hígado (hipertensión portal): venas varicosas en muchos puntos del abdomen, algunas de las cuales, las várices esofágicas, pueden ser causa de hemorragia digestiva.

 

En el caso de la trombosis de las venas suprahepáticas, puede añadirse un acumulo de líquido en el abdomen ( ascitis) crónica ,y signos de deterioro de la función hepática (ictericia, susceptibilidad a infecciones bacterianas, disfunción cerebral, disminución de los factores de coagulación y de la albúmina en sangre .

 

En el caso de Trombosis portal, la extensión de la trombosis hacia la vena mesentérica puede causar un grave dolor intestinal. 

Sin embargo, incluso después de una sintomatología intensa, el cuadro puede quedar totalmente inaparente. De hecho, el cuerpo tiene medios de compensación muy eficaces.

 

El diagnóstico precoz es determinante para nuestro futuro

Realizar un diagnóstico precoz es esencial para poder iniciar de forma rápida el tratamiento que puede lograr:

  • Parar las consecuencias perjudiciales para el hígado o el intestino;

  • Prevenir la extensión de la trombosis a las restantes venas indemnes;

  • Tratar de conseguir la repermeabilización de las venas trombosadas.

 

En el 90% de los casos, el diagnóstico es proporcionado por exámenes no agresivos (Ecografía- Doppler, Escáner o Resonancia Magnética) que permiten ver las venas. El valor diagnóstico de estas técnicas se incrementa cuando el radiólogo que las evalúa es experimentado, y está avisado por el médico, de la posibilidad de que exista una alteración vascular.

 

Una vez se ha realizado el diagnóstico de una patología vascular hepática(especialmente la trombótica) , es conveniente seguir los consejos de un hematólogo, acostumbrado a las particularidades de las trombosis de venas suprahepáticas o portales, para identificar los estados protrombóticos a través de pruebas apropiadas.