Arroz con verduras asadas

Dieta

Dieta Equilibrada

 

La dieta debe ser variada y equilibrada de manera que aporte un número suficiente de calorías que permita alcanzar y/o mantener un peso adecuado. La Pirámide de la Alimentación (ver figura más abajo) nos ayudará a escoger los alimentos que necesitamos comer regularmente para mantener un buen estado de salud y a consumir de forma esporádica aquellos menos saludables. Si nos fijamos en la misma, aquellos alimentos presentes en su base deberán de ser consumidos de forma regular o frecuente. Estos alimentos deberían ser la “base” de la alimentación de toda persona. Por el contrario, a medida que nos acercamos al vértice de la pirámide, los alimentos que se muestran deben de ser consumidos de forma cada vez más esporádica.

Las verduras, hortalizas, frutas, cereales y patata, frutos secos, leche y derivados y el aceite de oliva deben ser consumidos diariamente.

Algunos alimentos como las legumbres, pescados, huevos y carnes magras, se tomarán alternativamente varias veces a la semana. Se aconseja moderar el consumo de carnes grasas, pastelería, bollería, azúcares y bebidas refrescantes.

No se debe abusar de la sal, ni de los alimentos muy salados.

Hay que tener en cuenta que sin añadir sal a los alimentos, una dieta equilibrada aporta la suficiente para una correcta salud.

Es importante mantener una adecuada hidratación mediante el consumo de agua, infusiones, caldos, etc.

Se recomienda hacer 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

Es aconsejable no pasar muchas horas sin ingerir alimentos.

Todas estas recomendaciones son generales y deberán de adaptarse ante la presencia de algunas enfermedades (diabetes, hipertensión arterial,…) o determinadas sintomatologías (ascitis, intolerancia digestiva,…).

 

Consejos dietéticos a los pacientes en tratamiento con anticoagulantes.

 

Como se ha comentado en el anterior punto la dieta a seguir debe ser variada y equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos (Pirámide de la Alimentación Saludable). Mantenga sus hábitos alimentarios, es muy importante ser regular en las cantidades y no hacer cambios bruscos (grandes comilonas o saltarse comidas). Hay una serie de alimentos especialmente ricos en vitamina K que pueden variar el efecto anticoagulante: col, coliflor, coles de Bruselas, col lombarda, repollo, brócoli, espinacas, lechuga romana, te verde y perejil. Éstos no están prohibidos. Se recomienda no variar la frecuencia de consumo y la cantidad que habitualmente realiza. Ejemplo: si tenemos hábito de comer col una vez a la semana no debemos pasar a comerla cada día o tampoco debemos dejar de consumirla. Se recomienda mantener un peso adecuado. No iniciar dietas de adelgazamiento que sean muy estrictas o que eliminen o limiten de forma importante el consumo de determinados nutrientes (dieta muy baja en carbohidratos,…) evitando, en todo momento, descensos bruscos de peso. Deben evitarse los preparados de herboristería de los que se desconoce su composición y, auténtica, utilidad. En definitiva, comer de todo de forma variada y en la cantidad adecuada.

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